martes, 14 de marzo de 2017

El pasado 5 de marzo realicé la última competición de la temporada invernal, disputando y ganando en Oviedo un 800 con 1.55.82, Marca de la Temporada. Alberto Moral tenía que pasarme el primer 400 en 55 segundos para luego yo intentar batir el Récord de La Rioja de 1.53.22 en posesión de Mohamed Bahlouli desde la temporada pasada. Sin embargo, el paso fue muy lento y luego ya no fui capaz de recuperar. Eso sí, me quedo con las sensaciones.

















Balance final:

12º en 1.500 en el Campeonato de España de Pista Cubierta
3.49.66 en 1.500 (Marca Personal)
8.19.56 en 3.000
1.55.82 en 800
1.25.37 en 600
7º con el Cayón-Helios DICA en el Campeonato de España de Cross Corto
Campeón de Cantabria de Cross Corto con el Cayón-Helios DICA
Campeón de La Rioja de Invierno de 1.500 y 3.000
Subcampeón de La Rioja de Invierno de 800

miércoles, 1 de marzo de 2017

7ºs de España de Cross Corto

Por cuarto año se celebró en el complejo vacacional Marina D´Or el Campeonato de España de Campo a Través por Clubes. En mi caso era la tercera vez que corría en este circuito tras no poder participar en la edición de 2013 por lesión.



Pese a andar bien por arriba el cross siempre ha sido una disciplina que me ha costado muchísimo por mi pisada pistera. Y concretamente, en los Nacionales de cross corto no acababa de cogerle el truquillo a la prueba. No puedes salir lento ya que es una carrera con más de 300 atletas y en la que todo el mundo sale a fuego, por lo que luego es complicado remontar. Sin embargo, mis escasas buenas participaciones en cross siempre han sido corriendo de menos a más, ya que saliendo como se sale en esta carrera en seguida agarro "globo" y no hay manera de recuperarse.

En 2012 hice una actuación que por aquel entonces calificaba de decente, buena, no la considero mala. Entré 61º, entre los 50 primeros atletas nacionales. Es cierto que venía de ser la semana anterior medallista sub´23 en el Nacional de 3.000 metros y se podía esperar algo más. Pero era mi primera participación, aún era Promesa y esa semana casi no había podido entrenar por unas molestias en un pie. Por lo tanto, terminé contento, logrando además la décima posición por equipos con el A.D.A.S. Proinor.

El año siguiente, como he dicho, estuve ausente por lesión. Una fascitis plantar a primeros de febrero me dejó sin los Campeonatos de España de Pista Cubierta y de Campo a Través, las principales competiciones de la temporada. Era mi primera año de senior, por lo que había decidido preparar el cross tocando aún así la pista cubierta. Corrí en 3.52 en el 1.500 por lo que tenía previsto correr el Nacional. También tenía la intención de correr el cross largo, por aquel entonces 12.000 metros, con la selección riojana, en Granollers, a donde no pude ir, todavía recuperándome de la lesión. Y entre medias estaba este campeonato de cross corto donde, sin saber cómo lo habría hecho, tenía bastantes esperanzas de hacerlo bien ya que como digo había estado preparando el cross, pero dadas mis características era lógico que lo hiciera mejor en este campeonato que en el de selecciones. Esa temporada militaba en el Huracán Fent Camí, con el que había quedado campéon de la Comunidad Valenciana siendo 3º en esa carrera y 2º del club, donde nos jugábamos las 6 plazas de los que iríamos al Nacional. Después en el Nacional fueron 5ºs.

Llegó 2014 y el campeonato volvió a celebrarse, por tercer año consecutivo, en Marina D´Or y esta vez iba representando al Rioja Añares. Había realizado una buena pista cubierta pero me notaba que llegaba a la cita algo justo de fondo, aunque el cross corto tan solo consta de 4km. Así como en 2012 salí fuerte y después fui toda la carrera perdiendo el menor número de posiciones posibles, aquí decidí salir de menos a más. Así hice, pero aún así no tuve buenas sensaciones y me costó muchísimo, llegando 67º, ligeramente peor que dos años atrás.

En 2015 llegó el "desastre" en Cáceres. Fue el año que probé suerte en Soria, y tras un invierno horrible, me presenté en esta carrera sin cofianza y sabiendo que no estaba bien... El resultado: una retirada.

En 2016 llegué a mi actual club, el Cayón-Helios DICA. Me había encontrado bien en los crosses que había corrido y estaba preparando el 3.000. Sin embargo, ese fin de semana fue realmente malo. El viernes corrí el Meeting de Madrid, donde realicé 3.52 en el 1.500 con muy malas sensaciones y sin saber sufrir al final, y dos días después, en la misma ciudad, no me encontré en ningún momento. De hecho, llegué a meta porque era el que cerraba el equipo en una muy retrasada posición, 93º, y a un minuto de los primeros clasificados, con los cuales estuve mano a mano tan solo una semana después en la final del 3.000 del Campeonato de España de Pista Cubierta (incluso a más de uno le gané). Pese a mi hundimiento, por equipos logramos ser novenos.





Este año volvíamos a Oropesa del Mar y tocada de una vez verse arriba en esta competición y coger experiencia y confianza de cara a las próximas veces que vuelva a correrla. Decidí que había que hacer mi carrera, no pensar en ningún atleta en concreto y pensar en mi técnica de carrera en todo momento. Si era capaz de mantener la concentración toda la carrera y hacer lo que tenía que hacer haría una buena carrera como así fue. Salida rápida, cuando veo que voy bien colocado y ya no quedan muchos metros de esa larguísima primera recta que luego puede pasar factura bajo el ritmo buscando mi cadencia, mi propio ritmo, mi propia zancada. En los tramos de arena sin cebarme, sin intentar avanzar como sea ya que eso era lo que otros años me dejaba "petado". Así, antes de acabar el primer km, ya he cogido mi ritmo, veo que es exigente pero que es llevable y estoy vivo y que estoy retrasado pero con huecos para adelantar limpiamente y no muy lejos de la cabeza. Así, poco a poco, fui manteniendo el ritmo y remontando algunas posiciones para llegar 37º y 32º español que, junto a la espléndida victoria de Zakariae Mazouzi y las 59ª y 60ª posiciones de Adrián Cano e Ilian Fernández respectivamente, conseguimos mejorar la actuación del año pasado y subir a la 7ª plaza, incluso cerca de la quinta posición.

Vídeo de la carrera

miércoles, 22 de febrero de 2017

12º en el Nacional de más nivel que recuerdo

Tercera semifinal. Cuatro atletas con mínima para el Campeonato de Europa. Tan solo dos plazas directas para la final. Intuyo que saldrá rápida, sin embargo solo son 3 plazas por tiempos. Por lo tanto, para tener opciones de entrar debo quedar entre los 5 primeros y de entrada ya hay 4 atletas muy superiores. En total 10 atletas, al igual que en la primera semifinal, mientras que en la segunda solo son 8 (9, pero uno es extranjero). De los atletas con mínima europea hay 3 en cada semi menos en la mía, cuatro. De los 3 atletas que participan repescados, sin haber llegado a la mínima, ninguno corre en mi semifinal. Por puesto teórico por la marca del año tan solo gano a dos atletas, y uno de ellos viene de quedar 7º en el Campeonato de aire libre. Es, claramente, la peor semifinal de todas. Esto, visto a posteriori, ya que en el Campeonato ni me fijé, miré las listas de salida, vi con quien corría y ya está. "Es una semifinal dura", pensé, "pero ya sabías que con el nivel que había lo iba a ser".

No había vuelto contento de Valencia pese a hacer marca personal. Sabía que estaba entrenando mucho mejor que eso, sabía que el lío previo a la carrera podía haberme afectado. Sin embargo, de repente, esa semana que ya era la semana clave, la semana del Campeonato de España, esa en la que se confirma en la que me quedo fuera del 3.000, de repente dejó de llover. Salió el sol, paró el cierzo, aparecieron días veraniegos que solo daban paso al optimismo. Me di cuenta de que en Valencia había hecho mi primera marca personal desde 2014, desde la mala experiencia soriana, sin contar la marca del año pasado en 10km (que solo he corrido 2 y de aquellas maneras). Coincidiendo con esos rayitos de sol me di cuenta de eso, y darme cuenta de eso fue como golpear un muro y tirar todos los ladrillos abajo. Regreseba de verdad la confianza, la fe, la certeza de que me espera la mejor temporada de toda mi vida. Repasé los entrenos, me recordaban al verano de 2014. Último entreno fuerte, 12 300 a 43", mejores sensaciones imposible. Me da igual correr el 1.500 que el 3.000, estoy para liarla. Me da igual correr con el Mechaal de los cojones (sí, de los cojones) que con Alcalá, que con Imedio, que... Me da igual. Es más, quiero correr con ellos. Quiero verme con ellos. Sé que puedo pelearlo, quiero pelearlo.

Caliento solo en la pista de calentamiento, metido en mi burbuja, motivado, como si estuviera en un Mundial. Lo que más me gusta de la pista cubierta es esto, las instalaciones, la pista de calentamiento debajo de la de competición. Una cámara de llamadas de la que, en este caso, te sacan a una recta y rampa para acceder a la pista y donde puedes seguir con tu calentamiento hasta que os saquen, como si fuera una segunda cámara de llamadas. Todo lleno de mi querido tartán, sin problemas para los clavos. Por fin un calor agobiante que te seca la boca, que este invierno estaba echando de menos en las pistas cubiertas (no se qué problema han tenido con dar la calefacción en aquellas pruebas a las que he ido). Primera semifinal. Segunda. Sabemos los tiempos. "Tengo que correr más que nunca en mi vida en una pista cubierta. Es posible". Veo que Imedio mira con atención los tiempos, va a tirar. Pistoletazo de salida que no oigo (durante todo el campeonato hubo problemas con el sonido de la pistola) y salgo al ver que los demás salen. Último, pero no pasa nada, estoy tranquilo y en forma, no necesito más. Voy progresando poco a poco, vuelta a vuelta. No dudo en adelantar a Mauri Castillo al ver que no reacciona. Paso el mil bien colocado, sin toques, en 2.36. No es un paso muy rápido, Imedio ha tirado lo justo para con el cambio final meterse por tiempos. Progreso otra plaza quedando dos vueltas y voy "bien". Sin embargo, llegamos al último 300 y aquí se ve de verdad quien es superior y quién no. Paniagua y Mechaal (que venía de ganar el 3.000, prueba que al final solo corrieron 11... y sí, ya me jodió dejándome fuera del 3.000 y encima me toca también en el 1.500... y digo joderme, sí, porque este tío debería estar sancionado por dopaje) se escapan, me adelanta Mauri, llegando a la última vuelta adelanto a Pablo Sánchez-Valladares, pero los tres de delante abren hueco. Voy 6º, no hay opciones de pasar a la final pero hay que seguir peleando; en el último 100 Pablo Muñoz pincha, va petado, aprieto los dientes pero me saca 4 décimas en meta. Caigo al suelo muerto. Al rato me levanta Sánchez-Valladares, estoy mareado y cuando salgo de la pista vuelvo a tirarme al suelo. Estoy fuera de la final, pero quizá la marca no sea mala. Al final, tampoco he hecho marca personal: 3.50.60, buena marca para un campeonato indoor, y puesto final el 12º. Me han ganado 9 atletas con mínima europea, uno de los mejores júniors de todos los tiempos y Pablo Muñoz. Todos venían con mejor marca que yo, al aire libre pasan 12 y... Estoy contento, he hecho un buen campeonato, lo he dado todo, he estado ahí, lo he peleado. De hecho, he acabado fuerte, pero los de delante están uno o dos escalones por encima que hace que tengan ese último 200.

Y campeonato aparte, muy buen fin de semana por Salamnca, con novia y amigos. Y para el aire libre prometo más y mejor, mucho mejor.

Vídeo de la carrera:

http://www.rtve.es/alacarta/videos/atletismo/atletismo-campeonato-espana-pista-cubierta-sesion-vespertina-2/3919105/

Al finalizar la temporada invernal, ya son 13 las carreras de 1.500 que he hecho en 3.50 o menos:

3.46.96 Serie C Meeting Iberoamericano 2014 (1º)
3.48.65 Final Campeonato de España Promesa al Aire Libre 2012 (4º)
3.48.78 Serie A G.P. José Antonio Peña 2015 (7º)
3.49.00 Serie B Meeting Preolímpico de Mataró 2012 (3º)
3.49.02 Serie C Guldensporenmeeting Internacional (Flanders Cup) 2015 (9º)
3.49.18 Serie A G.P. de Cantabria y Campeonato de Cantabria Júnior y Absoluto al Aire Libre (2ª Jornada) 2013 (5º)
3.49.35 Serie B Meeting Ciutat de Mataró 2015 (15º)
3.49.66indoor Serie A Meeting Internacional Ciudad de Valencia 2017 (9º)
3.49.68 Serie B Meeting Internacional Villa de Bilbao 2014 (1º)
3.49.82 1ª Semifinal Campeonato de España Absoluto al Aire Libre 2016 (8º)
3.49.93indoor 1ª Semifinal Campeonato de España Absoluto de Pista Cubierta 2012 (7º)
3.50.01 Serie B Meeting Internacional Villa de Bilbao 2011 (4º)
3.50.60indoor 3ª Semifinal Campeonato de España Absoluto de Pista Cubierta 2017 (6º)
3.50.78indoor Serie A 4ª Jornada Centenario F.A.G. 2017 (3º)


jueves, 16 de febrero de 2017

Pese a todo, volvamos a soñar

El mes de febrero, para el atleta que hace pista cubierta, siempre se convierte en un mes lleno de competiciones. Después de un mes de enero de carga, ha llegado febrero y con él el período competitivo del invierno con la cita más importante este fin de semana en Salamanca con la disputa del Campeonato de España de Pista Cubierta.

Estas últimas fechas, como última puesta a punto para dicho Nacional, he disputado el jueves 2 de febrero la primera edición del Trofeo Internacional Chamartín en Madrid, el sábado 4 en Logroño (al aire libre) el Campeonato de La Rioja de Invierno, y el viernes 10 una nueva edición del Meeting Internacional Ciudad de Valencia.

Empezando por orden, en Madrid disputé la serie A del 3.000. Un meeting muy bien organizado y que se vio estropeado por un gran retraso por causas ajenas al organizador por lo que he escuchado. Al final, de correr a las 21.30h que ya me parecía tarde me tocó correr a casi las 11 de la noche y con algo de dudas de cómo respondería el cuerpo. A priori iba a ser una carrera muy rápida en busca de la mínima europea, aunque finalmente no salieron tan buenas marcas, probablemente por las horas. Mi intención era salir a un ritmo de aproximadamente 8.20 e intentar acabar fuerte para pelear por mejorar mi marca personal indoor de 8.16 y reencontrarme con buenas sensaciones después de la retirada de Sheffield. Salí algo atrás y cogiendo posiciones el primer 500, pasando por el mil en 2.47. A mitad de carrera hay un corte importante donde se van Carro, Miguel González, Celada, Yago Rojo, Lahoufi (que poco después se retiraría) y un atleta portugués, y yo me quedo detrás de Tariku Novales y David Martínez. Mirando el cronómetro cada 500 metros (4.09 largos el ecuador de la prueba) pienso que no bajamos el ritmo y que de ser así me daré cuenta yo u otro atleta del grupo y adelantará a Tariku. Pasamos por el 2.000 en 5.33, por lo que el ritmo no se ha bajado, y en esa vuelta (entre el 2.000 y el 2.200) pienso en cambiar pero al final me controlo sabiendo que puede ser un cambio demasiado largo. Llegando a las últimas 3 vueltas salto del grupo y acelero, miro el crono y me encuentro con que hemos hecho ese 400 en 1.10... Se me acaban de escapar en esas 2 vueltas 4 preciosos segundos y voy a tener que correr bastante al final para lograr bajar de 8.20... Empiezo a mirar el crono de pista cada 100 metros como si fuera una contrarreloj, a intentar acelerar a cada metro que pasa. Llego a la última vuelta, adelanto al atleta portugúes y veo que hay que hacer esa vuelta en 29-30sg para bajar de 8.20... Es complicado, pero no imposible.... Cruzo la meta y tiempo oficial 8.19.56 y quinta posición (los primeros 8.08-8.08-8.12-8.15 cada uno de los 4 primeros). Vídeos del meeting (mi carrera a partir de 3h46´en el primer vídeo y en el minuto 41 en el segundo).










No muchas horas después (sábado por la mañana) fui a Logroño en búsqueda del triplete (800-1.500-3.000), cosa que al final no pudo ser. En un día malísimo de muchísimo viento y agua, primero salí a correr el 3.000, con "rápidas" y para hacer de liebre a mi atleta juvenil Yahya Latrach. Toda la carrera en cabeza con un gran grupo detrás pasando el primer mil en 3.17 y el siguiente en 6.36, donde Francisco Jesús Martínez cambia y se va unos metros. Miro atrás, y como pese a que Yahya está pasándolo mal tiene un buen grupo donde aguantar, le animo y cambio hacia delante para entrar en meta en primera posición con 9.40.95, y después ver cómo Yahya realiza un gran esprint para llevarse el bronce con 9.51. Un par de horas después, cuando más llovía, era hora del 800. De nuevo Yahya y yo a la salida, pero esta vez no nos iban a ir tan bien las cosas. Mohamed Bahlouli, actual récordman riojano de 800 metros en pista cubierta (1.53.22 en 2.016) sale el primer 200 en 26 segundos, y yo en vez de salir con más calma salgo pegado a él, chupando todo el agua y notando cómo se hinchan las piernas y vienen las malas sensaciones. Una vez pasado ese 200 se baja muchísimo el ritmo, pasando el 500 en 1.16, donde empieza a acelerar, 600 en 1.30, voy aguantando como puedo y llegando a la última recta veo que no puedo con él y me abro hacia fuera mirando hacia atrás. Los de detrás vienen muy lejos y entro muy muy tranquilo en meta en segunda posición con 2.00.13 con unas sensaciones malísimas (Yahya último totalmente fuera de carrera). Y después llegó el turno del 1.500, algo picado del 800. Resultó una carrera bastante típica de campeonatos, sin nadie que diera realmente la cara y pasando el mil en 3.06, donde cambié y se fue conmigo Eduardo Martínez. En el último 300 pegué otro cambio y viendo que no se quedaba pegué otro cambio más a falta de 200 metros yéndome directamente a por el triunfo con una marca de 4.21.93, en una carrera donde fue 7º Nadjim Djebbar, otro juvenil alfareño que lleva muy poquito tiempo entrenando y ya tiene opciones de ir con la selección riojana a su Nacional de cross.






La última competición fue este pasado fin de semana en Valencia, donde la temporada pasada realicé mi marca de la temporada indoor de 3.51.02 y de donde guardo un muy buen recuerdo. La verdad es que las cosas se complicaron desde el principio y en un inicio no estaba todo lo contento que debiera estar después de conseguir una marca personal, pero sí es verdad que hay que darle el valor que se merece a lo conseguido en las condiciones en las que se consiguieron, por lo que ya empiezo a valorar la marca desde otra perspectiva. Despierto el viernes por la mañana (día de la carrera) en el hotel, miro con el móvil las listas de salida y veo que estoy en la serie B y que justo han cortado por mí. Llamo a mi representante, Víctor Sánchez, a ver si puede haber algún hueco en la serie A o ver quién es la liebre de la serie B y a qué ritmo. Cuando logra hablar con el organizador me llama y me dice que en la serie B no hay liebre.... No me lo puedo creer, he ido a Valencia a...¿a qué? Pero me dice que cuando vaya a la pista hable con Peiró, el organizador, que puede haber hueco. Voy pronto a las pistas y en seguida me dice que no va a haber problema ya que falta Goran Nova. Cambian las listas delante mío y en la grada miro las listas de salida de internet y ya aparezco en la serie A. Bien, corres la serie buena, una carrera donde se quiere pasar a 2.27 el mil en búsqueda de la mínima para el Campeonato de Europa, cambia el chip, mentalízate, no hay mucho que pensar, ponte ahí y a por todas que estás fuerte. Calentando, de repente, oigo mi nombre por megafonía que vaya a cámara de llamadas. Voy y el juez me grita que qué hago así, que me ponga los clavos que mis compañeros ya están subiendo arriba para correr. Le digo que no, que estoy en la A y me dice que en los papeles estoy en la B. Voy a por la mochila, vuelvo a cámara de llamadas, abro el móvil y se lo pongo en la cara con las listas de salida. La respuesta del juez fue apartar la mirada y decirme que estoy en la B... Sin comentarios. Me pongo las zapatillas de malas maneras y subo a pista a hacer unas progresiones que aún no había ni hecho cuando... (tengo que reconocer que dependiendo de cómo se mire tuve...mucha suerte!) me cruzo con Peiró y le digo lo que ocurre. "Tranquilo, tú quédate aquí y no salgas en esa que corres la A", mientras habla por el pinganillo con los de torre finish. Cuando ya están los de la serie B para salir me llama el juez, a ver por qué no estoy en la salida, y le digo que corro la A, a lo que me contesta que yo he confirmado en la B (la verdad es que confirmar lo que se dice confirmar yo no confirmé en ninguna, pero bueno) y que yo vería lo que hacía, que al final no iba ni a correr. Dan la salida y llega Peiró y me dice que ya está solucionado, que tranquilo y a lo mío. Tranquilo...sí, tranquilo pero me quedan 4 minutos para correr y estoy con una sensación de surrealismo indescriptible. Intento tranquilizarme, pero he de reconocer que me sacó un poco de carrera, aunque no era una carrera dificil, me dije sal atrás y ya está, que te lleven y a ver qué pasa. Después, en la salida salí en segunda fila, que nunca me había pasado en una competición en pista y pensé que no se notaba pero la verdad es que algo creo que se nota. Y después de este tostón no hay mucho que contar sobre la carrera. Todos en fila de a uno desde el principio y sálvese quién pueda! Al final 9º con 3.49.66 Mejor Marca Personal a cubierto, por lo que tengo que estar satisfecho con las circunstancias que se dieron pero siendo sincero me ha costado estarlo, ya que las sensaciones no fueron buenas y los 8 primeros entraron muy juntos habiendo un corte de casi 3 segundos del 8º a mí.

Este fin de semana tengo ya el Campeonato de España, donde esta vez solo han cogido a 12 atletas para el 3.000 en vez de 15 como la temporada pasada, provocando que me quede fuera al estar 14º. Por lo tanto, este año no podré pelear por volver a estar entre los 8 mejores de España en la prueba de 3.000 metros, prueba que he estado preparando, y tocará adaptarse a las circunstancias y pelear en el 1.500 en el año de más nivel que recuerde ya que hay más atletas con mínima para el Campeonato de Europa que plazas para la final. Un año en el que el nivel medio ha subido muchísimo; de hecho ayer se hacía eco el Marca del relevo generacional en las pruebas de mediofondo y fondo. Amplia lista de inscritos, como acostumbra en los últimos campeonatos, por lo que habrá 3 semifinales, clasificándose a la final tan solamente los 2 primeros de cada semi más los 3 mejores tiempos.

Llego en un muy buen momento de forma, el mejor que he alcanzado nunca en invierno y haciendo entrenamientos muy parecidos a los del verano de 2014. Sin embargo, hay que reconocer que los rivales este año están un punto por encima, así que solo me queda hacer una cosa: lo que pueda, darlo todo y poder salir de la pista con la cabeza bien alta pase lo que pase.

Listado de inscritos

martes, 24 de enero de 2017

Primera entrada después de las últimas carreras del año 2016. Y la verdad es que no hemos empezado con buen pie el año. No por lesión, si no porque la primera carrera del año no salió como se esperaba. Domingo 8 de enero, aún casi de navidades, disputé la serie A del 3.000 del Open Internacional de Sheffield, en Gran Bretaña, que a la vez era Campeonato de Inglaterra de Pista Cubierta (que no de Gran Bretaña). Salí ambicioso, pensando que me podía acercar a una marca en torno a 8.05 (que además es la mínima exigida por la European Athletics para el Campeonato de Europa; la RFEA exige 8.05 para aquellos que están en edad sub-23 y 7.56 para los que ya son/somos seniors). Sin embargo, me equivoqué claramente, no estoy para esos ritmos o corra mejor las pruebas de 3.000 cuando planteo una carrera de menos a más, además tuve una semana complicada con algo de catarro y un día con una leve fiebre. El caso es que a mitad de carrera empecé a pinchar, a pinchar muchísimo, pasé el 2.000 en 5.24 pero yendo ya pinchao y seguí hasta aproximadamente el 2.450, donde debía haber sufrido y cambiado... Pero después de hacer esa vuelta en 38 segundos y tirar un cono en la curva... me dejé caer al suelo con él. Retirado en una carrera en la que, de 19 atletas en la salida, tan solo llegaron 10, el último descolgadísimo en más de 8.40, el penúltimo en 8.15 algo descolgado y luego ya... un par de ellos en 8.08-8.10 y los demás por debajo de 8.05... y de 8.00. Es decir, un carrerón en el cual o estás o... date por jodido como me pasó a mi :P

Ahora estas 3 semanas restantes de enero me he dedicado a cargar aprovechando que ya tengo la mínima para el Campeonato de España y sobre todo, regenerar de cabeza, recuperarme de una mala carrera y empezar a pensar en la siguiente, en las siguientes, en el mes de febrero, porque ahora en febrero, como todos los años, es cuando realmente empieza la pista cubierta y cuando hay que correr rápido.

miércoles, 4 de enero de 2017

El mejor doping, el cerebro

Estos últimos coletazos de 2016 tocaba despedirlo con dos carreras consecutivas: el día 30 en Anoeta otra jornada más del Centenario de la Federación Guipuzcoana y el 31, por sexto año consecutivo, la San Silvestre de Zaragoza.

La competición de San Sebastián suponía mi primer 1.500 serio de la temporada tras el 4.02 de 2 semanas antes pasando el mil en 2.50 y previo a un 600. Unos días antes realicé un entreno "test" de 1.000-500-300 R5 y 7' en 2.37-1.14-41.2... Lentísimo, un entrenamiento para poder luchar la mínima para el Campeonato de España (3.53.00) dándose muy bien las cosas y teniendo en cuenta que iba a haber carrera. Incluso no era de extrañar que hiciera en torno a 3.56, la marca que hago casi todos los años en el mes de diciembre. Para rematar, dos días antes, rodando, me torcí el tobillo y se me inflamó. Afortunadamente, aunque a día de hoy aún no ha bajado del todo, al día siguiente ya había bajado bastante y lo más importante, ya no dolía.

Una vez allí... De liebre Iván Sainz y para seguirle su hermano Fernando y Javier Nagore, buscan un ritmo de 2.30 el mil. Otro grupo de atletas quieren salir a 2.35... Buf, me parece rápido incluso el 2.35, qué altas trae la gente sus expectativas, ¡qué aún es diciembre!... Y por fin recuerdo. Ya era hora. Quizá vuelva a olvidar, pero espero que no, o por lo menos no tanto tiempo. Hace nada más y nada menos que 5 temporadas cuando hice mi mejor marca de 1.500 bajo techo (3.49 en 2012) siendo mi último año de sub23 y primera vez en mi vida que bajaba de 3.50, en un invierno en el que fui medalla de bronce nacional sub23 (mi primera medalla nacional). Era joven, categoría Promesa, hacer mínima absoluta no era una presión como ahora si no que era la leche. Ni siquiera pensaba en si era capaz o no de ciertas marcas. Sabía que la mínima promesa no me suponía un problema y que había que llegar fuerte al Campeonato. No me planteaba ni siquiera mejorar, me plantaba en la salida y a lo que saliera la gente. Cuando ese diciembre corrí en 8.20 (lo que el otro día no me parecía gran cosa) crucé la meta como si estuviera en un sueño. Cuando llegué 3° con 3.52 en la serie B del meeting de Zaragoza lo primero que sentí fue rabia al no conseguir ganar la carrera; cuando me enteré de la marca no me lo creía, pensaba que era un error. Cuando hice ese 3.49 fue en las semifinales del Campeonato absoluto donde salí sin complejo alguno, me daba igual Abad (8° ese invierno en el Mundial) o si había que dar algún codazo a atletas de 3.40..Pues se daban y ya está. Después pasas a senior y las cosas se complican. Es cierto que en estos años no he pillado otro 1.500 en cubierta igual que aquel, pero también lo es que había perdido algo muy importante. ¿El qué? Un "algo", parecido a valentía pero no exactamente. Parecido a confianza pero tampoco. Es el "algo" que algunos días me venía y me hacían correr como nunca sin plantearme ningún tipo de marca y que de senior solo me había aparecido en contadas ocasiones. El flow que los estudios dicen que es difícil de sacar y que de Junior no me costaba en absoluto y que ahora sí. La temporada pasada no fue la mejor respecto a marcas, pero ese 7° puesto absoluto y ese título universitario me han ayudado a recuperar ese "flow" más estable.

3' antes de la salida me dije: " no le des más vueltas, vas a salir con ellos. Seguramente no se pase tan rápido pero te da igual, no sabes para cuánto estás hasta que no lo intentas. Haz lo que venías a hacer en un principio antes de que nadie hablara de marcas, sal a ganar". La presión desapareció, sonó el pistoletazo y empezó la carrera, como si estuviera conduciendo un coche, como muchas otras veces.

31"-1.01-1.31...Pértiga al suelo que tenemos que sortear, por suerte no sucede nada y no me desconcentra...2.02-2.33...Ya vamos todos un poco separados; Nagore, a unos metros Sainz, a unos metros yo, a unos metros Diego Quintana. Miro el reloj electrónico de meta, 2.49, siguiente vuelta, toque de campana, 3.20... La mínima hecha... Incluso puedo hacer MMP, tiro de brazos pero van muy agarrotados, subo las piernas y siento que me van a explotar... Bueno, al menos mantuve y 3.50.78, mínima, a menos de 1" de mi mejor marca y...Mi segunda mejor marca de siempre en pista cubierta. Quién me iba a decir que mi mejor marca indoor de 2016 iba a ser la realizada aquí y no el 3.51.02 que hice en febrero en el meeting de Valencia.

Pues con todo el subidón casi no pegué ojo en toda la noche y al día siguiente tocaba ponerse otra vez el dorsal para despedir el año. San Silvestre de Zaragoza, mismo circuito de otros años pero esta vez un km más, de 5 pasamos a 6. Desde la salida el flamante subcampeón de Europa sub23 de cross Carlos Mayo sale tirando para vencer con 17.24. Estoy muy hiperactivado con el día anterior y me siento tentado de ir tras él pero me controlo y me quedo en el grupo perseguidor. Un grupo de 8 comandados por Noé Larroy a 3 pelaos donde voy comodísimo y muy fácil. A mitad de prueba ya solo quedamos 4 y entonces Dutrey cambia con fuerza y respondemos Carlos Jiménez y yo. Cuando parece que Carlos ya va a ceder Dutrey frena un poco, aunque metros después vuelve a atacar. Carlos se queda y a mi me cuesta seguirle. Pasamos por el km4 y empiezo a quedarme. Fuerzo ese kilómetro para que no me saque mucho pensando en ese último km cuesta arriba donde pueden pasar muchas cosas... Último kilómetro, sigo forzando para que no se vaya muchos metros, llegamos al último 600, el tramo final cuesta arriba y cambio con todo... Sin embargo, Dutrey cada vez me saca más y tengo que conformarme con entrar en meta por cuarto año en tercera posición con 18.02 (a 3.00/km), 10" por detrás de Dutrey, algo castigado posiblemente por la carrera del día anterior.

Y ahora ya estamos en 2017! Seguimos entrenando a la vez que se intenta recuperar de estas carreras y de la Nochevieja :p

Otro día hablaré sobre ese flow, ya que no es un invento mío, hay estudios sobre ello.





sábado, 24 de diciembre de 2016

Sabor agridulce en la "primera" competición en pista

Ayer de nuevo a San Sebastián. De nuevo horarios extraños, aunque esta vez sin madrugar (16.45h). 3ª jornada de estos controles que organiza la Federación Guipuzcoana y que parece que cada año van a más. Nada más y nada menos que, por ejemplo en la categoría masculina, 22 series de 200 metros u 8 series de 3.000 metros, donde la serie C aún se ganó con 8.50 o la B por debajo de 8.30.

En la serie A rápidamente tomó la cabeza Javier Nagore ayudado por su compañero Ayrton Azcue y con ellos nos fuimos los hermanos Sainz, Rodrigo Sánchez y yo. Paso por el mil en 2.45 la cabeza, yo 2.46. En el 1.450 Ayrton ya se retira y Nagore acelera, descolgándose ya Rodrigo. Pasamos por el 1.500 en 4.09 la cabeza, yo 4.10. Es decir, vamos para 8.18-8.21, lo cual está bien, porque además hemos acelerado (con lo cual se puede hacer menos) y las sensaciones, dentro de lo que cabe, son buenas. Sin embargo, con ese cambio de ritmo empieza a costarme seguir al grupo y finalmente me descuelgo. Cuando en un 3.000 te descuelgas y te quedas solo... Se complica mucho la cosa. ¿Iba bien y de repente pinché? Sí, claro, después te lo explicas todo. El estado de forma de Nagore es buenísimo y se noto en el cambio... Acabó ganando la carrera con 8.08 (menos de 4 minutos el segundo 1.500 él solo). Y tampoco es que yo pinchara, simplemente no fui capaz de aguantar ese cambio y al quedarme, entre ir solo y que ya llevas mucha fatiga pues lógicamente el ritmo decae un poco aunque intentes que eso no suceda. Al poco de quedarme yo empezaron también a descolgarse los Sainz. El mayor, Fernando, optó por retirarse, mientras que el pequeño siguió luchando. Desde atrás me dieron caza, primero, Miguel de la Torre, al cual no conseguí pegarme, y poco más tarde Iván Manceñido, con el cual sí que pude por lo menos hacerle la goma hasta que al llegar a la última vuelta fuí capaz de echar el resto para terminar en 30sg, adelantar a Manceñido y llegar a meta en 8.22.88 acercándome a Sainz y de la Torre, que entraron los dos esprintando en 8.19.

Haciendo balance, está mejor que lo que corrí en toda la temporada pasada (8.24), y estoy a 6 segundos de mi mejor marca indoor (8.16), lo cual no me parece muy alejado. Además fuí capaz de sobreponerme al cansancio y a la desmoralización que siempre acarrea ver que te pasan los que vienen por detrás y acabar fuerte la última vuelta. Pero da rabia ver que en pequeños detalles se me escapó el estar peleando por el 2º y tercer puesto y por ende, un sub8.20 que dentro de un par de meses quizá valga mucho de cara a entrar en la siempre cara final directa del 3.000 del Campeonato de España, además de que psicológicamente parece otra cosa. Pero siendo fríos, tampoco se puede decir que fuera una mala carrera, aunque es cierto que creo que por entrenamientos debería hacer menos, aunque todos sabemos cómo es esto y que cada carrera es un mundo.

Por lo tanto, mirada hacia delante y a seguir, porque esto no ha hecho más que empezar y tengo la tranquilidad y seguridad de estar haciendo bien las cosas y estar en un muy buen estado de forma.