martes, 8 de agosto de 2017

Hasta pronto

Ayer última competición de la temporada, el Cross Urbano Virgen de la Asunción, en Murchante, donde tenía muy dificil revalidar el triunfo de la temporada pasada. Mucho nivel en la lína de salida con el 7º de Europa sub23 de cross y vencedor de la prueba hace 2 años Nassim Hassous, el subcampeón de España de maratón Enrique Fernández Pinedo, Javier Nagore y un grupito de 5 marroquís. Una prueba de mucho nivel de algo menos de 7km repartidos en 4 vueltas y que fue un auténtico espectáculo para el espectador.



En una prueba loca y lanzada desde el principio por Said Ait Adi desde la primera vuelta, logré pescar el 2º cajón del podio por detrás de Nassim Hassaous, completando el podio Kike Pinedo. Fue una prueba, como he dicho, loca y que disfruté y también sufrí mucho, llegando incluso a descolgarme en la segunda vuelta cuando aún íbamos en cabeza un grupo de 7 atletas. De hecho, el cambio fuerte se produjo poco antes de llegar a la última vuelta donde aún íbamos un grupo de 6 y el primero en quedarse fui yo. Supe mantener la cabeza fría, sufrir y cambiar en esa última vuelta para llegar a tan solo 5 segundos de Nassim y corriendo a buen ritmo.



Con esto me despido de esta temporada. Ha sido una temporada que por resultados se podría decir que me he mantenido, bajando por enésima vez de 3.50 en el 1.500 y de 8.20 en el 3.000, y logrando un destacable 12º puesto en el Nacional de Pista Cubierta. Sin embargo, la valoración debe ser muy positiva. Mucha mejora en el cross, buen debut en el 5.000, bien peleado también en el Nacional de Aire Libre, sin olvidarnos de que en el de Milla, pese a ser 7º, llegué a 2 segundos del oro y 1 de la plata. Y sobre todo, grandes entrenamientos, tanto por volumen como por intensidad, los cuales tienen que acabar saliendo, en las marcas o en los campeonatos... Hay que repetir ese puesto de finalista de 2016! Sin embargo, se supone que el año que viene sacan oposiciones a Secundaria y habrá que estudiar a saco desde ya y bajar el pistón en los entrenamientos, además de seguir entrenando gente. Intentaré organizarme y sacar huecos de donde sea. Puede que salga una gran temporada, o puede que acuse el entrenar menos y/o descansar menos o peor y no salga tan buena como estos años. Ni siquiera tengo clara la temporada que viene: prueba a preparar, objetivos, etc. Tampoco creo que actualice mucho el blog debido a que andaré justito de tiempo y a que cada vez me cuesta más. Así que mejor, me despido aunque no desaparezca del todo, sin prometer nada.


Campeonato de España de Barcelona

Con algo de retraso entro a hablar sobre el Campeonato de España al Aire Libre, celebrado en una ciudad "mágica" como es Barcelona, en unas pistas situadas en el monte Montjuic.... Aunque bien que nos podrían haber llevado al verdadero estadio olímpico!

Fue un buen campeonato que valoro positivamente y volviendo a vivir ese aroma de campeonato que tanto me gusta. Estaba muy tranquilo hasta que de repente después de comer el propio día de la carrera empecé a ponerme nervioso, muy nervioso. Y ahí está muchas veces la diferencia. Entre hacer un buen campeonato o no hacerlo, entre competir bien o competir mal. Todos van a tener nervios. Todos van a tener dudas. Todos van a tener incertidumbre. La diferencia está en saber o no saber calmarse, gestionar los malos pensamientos, buscar buenas vibraciones. Y, así, cuando llegué a la pista logré calmarme y mentalizarme. Se presentaban unas semifinales muy difíciles y había que pelearlo. Primera semifinal, 15 atletas, solo pasan 3 por puestos. Vamos a ello, carrera lenta, todos en bolo y yo por dentro, encerrado pero haciendo los menos metros posibles y sin pelearme con nadie. Con la gente nerviosa e intentando coger puesto llego al mil en 2.44 bien colocado y sigo por dentro hasta el punto de adelantar gente por el interior incluso en plena curva antes de llegar al 300. A falta de 200 voy demasiado atrás para poder pasar por puestos, pero no por falta de colocación, si no porque no tengo la fuerza de unos pocos que se han ido unos metros, unos pocos que tienen un nivel varios peldaños por encima. Llego al último 100 en décima posición, me obligan a abrirme hasta casi la calle 4 y logro progresar hasta la 6ª plaza a una décima del 5º con 3.53.41 (1.09 último 500), y dándolo absolutamente todo, con una sensación de haber sudado sangre, sin dejarme nada. Aún hay una mínima esperanza de pasar a la final por tiempos, pero está claro que quedando otras 2 semifinales van a correr por debajo de ese tiempo, como así fue finalmente, obteniendo un 24º puesto final que en realidad es lo de menos, ya que de tocarme una de las otras 2 semifinales, las cuales fueron rápidas, hubiera quedado en mejor puesto final y con muchas más opciones de colarme en la final, aunque estaba carísima.




Cinco días después, el jueves, se disputaba el meeting de Pamplona. Había que aprovechar el pico de forma para intentar hacer marca personal, ya que los últimos entrenamientos estaban siendo de los mejores de mi vida y claramente podía caer la marca. Sin embargo, aún no encuentro explicación a lo ocurrido y, pasando ya el primer 500 fundido, me fuí a 3.55.21 y 6ª posición. ¿Se me había ido la forma en cinco días? Eso no podía tener ninguna lógica, y a los dos días disputaba en Merksem (Bélgica) otro 1.500 en la Gala Internacional de Amberes, otro de los meeting de la Flanders Cup, circuito de meetings atléticos belgas. Sin dormir mucho cogí el viernes el avión de Zaragoza a Bruselas y al llegar la organización me trasladó.... hasta las pistas, de donde nos llevarían a varios atletas al hotel a las 5 de la tarde. Así que comí con tranquilidad y me colé en un pabellón que había y allí me tiré a dormir y descansar. Después en el hotel, compartiendo habitación con otros españoles, estuve tirado en la cama hasta poco antes de cenar que me fuí a correr un rato. La verdad es que me notaba reventado de la competición de Pamplona y el viaje. Al día siguiente me llevaron a las pistas 5 horas y media antes de la carrera. Así pues, después de zamparme un wrap de pollo, me colé en el pabellón otra vez a echarme un rato... y al lío. Me encuentro para correr, buenas sensaciones y la cabeza en su sitio. Sin embargo, salgo atrás al no tenerlas todas conmigo después de lo de Pamplona. Había varios cronos en la pista pero no miré ninguno, así que no se parciales. La primera vuelta iba "rodando", por lo que me vine arriba y empecé a progresar. Pese a ello, al pasar el mil pierdo dos puestos, recuperando otro antes de llegar al último 300. En todo momento, desde el paso por el primer 400, y pese a ver mucha gente delante en mi cabeza solo había una frase: "llegas". ¿A dónde? Pues a la cabeza de carrera.... Pero no, no llegué. En la última recta iba encerrado y me la jugué a quedarme por dentro, por donde logré ganar otros 2 puestos y llegar 7º a meta (en la serie C) con 3.48.79, marca de la temporada por tan sólo 2 centésimas, pero marca de la temporada al fin y al cabo, en una carrera ganada con 3.46.


Bélgica... Qué diferencia con España. El hotel, puesto por la organización pese a correr en la serie C, estaba a media hora del lugar de la competición, en mitad de un bosque enorme y perfecto para correr, y el cual tenía una pista de atletismo escondida en mitad de él. Un estadio no muy grande pero donde se veía que para ellos estos eventos deportivos son una auténtica fiesta. ¡Envidia sana!

viernes, 21 de julio de 2017

Rumbo a Barcelona

Se acerca el objetivo de la temporada de verano: el Campeonato de España al Aire Libre en Barcelona en honor al 25º Aniversario de los Juegos Olímpicos del 92. Si algo aprendí en mi año atlético más horrible (y que orgullosamente puedo decir que salvé muy dignamente) es la frase que encontré en una taza y que me compré y con la que desayuno cada mañana: Si el plan A falla, recuerda que el abecedario tiene 25 letras más. Pues bien, intenté dar el salto al 5.000, pero ni he hecho la marca que creía que podía hacer (y que creo que podría haber hecho con una mejor adaptación a la prueba) ni este año se ha corrido en esta prueba lo que habitualmente se corre, la gente ha estado fortísima y, en una final directa de 20 atletas, se ha entrado con 14.10.

Contento con mi estreno en la distancia en Bélgica sabía que debido a que la gente había corrido mucho tenía que darle un bocado a la marca, y a ello acudí al Gran Premio de Ordizia. Buen 5.000 y colocado en la mejor fecha posible. Tres semanas previas al Nacional, si sale bien genial y si no... Pues tengo 3 semanas para bajarme al 1.500 y ponerme rápido. La pista es dura, bien para competir, y es un meeting que se celebra desde 2015 y que cada año va a más. Mejoré marca, sí, pero en vez de ganar puestos en el ránking, los perdi. Tan solo mejoré un segundo mi marca (que ya es algo, no todos los días hacemos marca personal ni mucho menos), pero esta vez en lugar de hacer 14.25 acabando como un misil y adelantando gente, esta vez tuve que ver cómo la gente se me iba, pinchaba y tenía que dejarme todo la última vuelta para conseguir cambiar y que aquello no fuera un desastre y llegar a meta en marca personal: 14.24.22, en 13ª posición, ganándome mucha gente que en el ránking estaban por detrás hasta el momento y dando por hecho que con esa marca no iba a ir al Nacional. Dos opciones: o la semana antes corro otro meeting en Bélgica y lo intento o me bajo al 1.500. Pues nos bajamos al 1.500, lo tomamos como un año de tanteo y ya me subiré de distancia otro año. Lo cierto es que el 5.000 no es el 3.000 y en mi caso, que vengo de hacer mediofondo toda la vida, va a resultar ser una prueba que me va a requerir un cierto proceso de adaptación. Además, creo que la marca no es mala, otro año hubiera entrado al Campeonato de España.

Al día siguiente, con el reventón del 5.000, subí a Pamplona a disputar la carrera del encierro. Es una carrera que nunca había corrido y quería correr algún año. Se trata del circuito que se hacen en los encierros de San Fermín, de unos 800 metros aproximadamente, terminando en la plaza de toros, todo hacia arriba y con una inclinación en algunos tramos bastante imponente. 5º puesto final con 2.10 en una carrera que salimos al principio controládonos y que volveré a correr otro año ya que me ha gustado. Después de coger algo de chispa en esta carrera tocó viaje el lunes hasta Castellón para correr al día siguiente el Gran Premio de dicha localidad, con unas instalaciones fantásticas, dignas de buenos campeonatos, y un meeting que nunca había corrido y que me ha gustado bastante: liebres, pista buena, buen nivel, buen clima y sobre todo, buenas fechas para hacer marca. La única pega el hacerse entre semana, como la mayoría de meetings del país...

La liebre salió fuerte, ya que corría un atleta marroquí de menos de 3.40, Abdelali Razyn, actual subcampeón mundial universitario, que ganó la prueba en solitario con 3.39, récord del meeting. Bastante por detrás íbamos el resto de corredores de la serie A. Sin liebre para nosotros y en bolo, fue una carrera bastante trabada en la que nos salvó la rivalidad y la ausencia de viento, pero aún así llegué a meta convencido que en una carrera limpia y algo más ligera podría haber hecho marca personal. Resultado final: 4º con 3.48.81, achuchando en los cuadros al 3º y 2º clasificados y con la sensación de que ha sido la vez que más explosivo he acabado la última recta corriendo en estos tiempos. Si no hubiera tenido que zigzaguear tanto esa última recta el puesto hubiera sido mejor: la encaré por calle 2, me metí por la 1 y acabé la carrera por la 4... Además, la última vuelta tenía fuerzas pero no había manera de progresar por el bolo de gente y me tuve que esperar a los últimos metros. Muy buena carrera desde el aspecto del entrenamiento táctico de cara al Campeonato de España, campeonato que se presenta de nuevo complicadísimo. Cada año es más dificil, esta vez se mantienen las 3 semifinales que llevan implantadas desde 2015, pero en vez de competir 36 atletas, somos 46; es decir, 15-16 atletas por semifinal, una auténtica barbaridas donde va a haber codos y va a dificultar correr cómo a uno guste. Y tan solo 12 progresarán a la final (3 por puestos y 3 por tiempos). Ya no son aquellos años en los que varios bajaban de 3.35, pero el nivel medio es una barbaridad y sigue subiendo como la espuma, 46 atletas, el peor 3.50. Hace años con 3.50 no irías al Nacional, pero básicamente porque no entraban 46 personas, yo he vivido campeonatos en los que se ha entrado con 3.49 para hacer 2 semifinales con 12 atletas cada una, así que nos podemos ir haciendo del nivel medio nacional, que por un lado es una putada, pero por el otro hay que estar orgulloso.

Y por último, otra carrera más! Esta vez en Logroño, un buen test de 800. Daniel Blanco, reciente récordman riojano de 400 vallas, fue la liebre para Alberto Bravo y Mohamed Bahlouli. A ellos intentamos seguirles Javier Bazo y yo. Pasé atrás y haciendo un poco la goma, sin costumbre a esos ritmos, pasando en 56 pelaos y ya descolgándome ligeramente. En la contrameta, pese a notar que he bajado la velocidad veo que les mantengo y es ahí donde hay que sufrir, aunque he de reconocer que mentalmente costaba al no estar acostumbrado a estos esfuerzos. Bravo pincha y lo adelantan. Yo no logro adelantarle hasta mitad de curva, abriendo un hueco los 2 primeros definitivo. Al final 3º con 1.54.71, a poquito más de un segundo de mi marca personal después de haber estado corriendo cincomiles y con solo 2 semanas de "chispa" para el 1.500 y siendo capaz de seguir la estela de ochocentistas puros, así que contento. Por delante, Bahlouli nuevo récord de La Rioja júnior con 1.52.76 y 2º Bazo en 1.53. Sensaciones completamente diferentes a las que tuve en el Campeonato de La Rioja.

A cada paso me noto con más velocidad, más explosivo, con más ritmo, y sobre todo, con mucha seguridad... Barcelona, allá vamos!

miércoles, 28 de junio de 2017

7º en el Campeonato de España de Federaciones

En la última entrada lo habíamos dejado con que al día siguiente corría el Meeting de Huelva. Pues bien, de nuevo en la serie C del 1.500, donde corrí tácticamente fatal. Muy nervioso y sin encontrar mi sitio en ningún momento, haciendo metros de más y estando a punto de caer en varias ocasiones; todo ello hizo que llegara al 800 como si ya estuviera en el 1.200. Pasé el mil en 2.34-2.35, cambiaron los de delante y empecé a quedarme y a pinchar, pasándome otros tres atletas. Por suerte, fui capaz de medio rehacerme en el 1.300, adelantar un puesto en meta y llegar 11º en una marca de 3.51.26. No es buena marca, pero sabiendo que aún no estaba al 100%, habiendo corrido tan mal y habiendo pinchado y luego de nuevo a cambiar pues no está tan mal mirándolo fríamente.

A los tres días de esta carrera tenía otra más, la más importante de la semana, ya que se trataba del Campeonato de España de Federaciones Autonómicos, un campeonato donde cada comunidad alinea a su mejor atleta en cada prueba. Esta vez, correría los 5.000 metros. En 2012 estaba saliendo de una lesión y no acudí, en 2014 tuve unas fuertes molestias la misma semana y tuve que renunciar, en 2015, teniendo licencia con Castilla y León, debería haber ido pero por causas ajenas a mí me dejaron fuera de la selección, y la temporada pasada también tuve que renunciar debido a la lesión en el tendón de Aquiles... Y en 2013, en el 1.500, me caí a 350 metros de meta, llegando en la 12ª posición. Pues este año lo que tocó fue un golpe de calor. Ciudad Real, 40º, 5.000 metros, un sol de justicia. De normal me paso el día bebiendo agua, pero parece ser que no fue suficiente. Había un avituallamiento en contrameta para refrescarse con una esponja, pero hice caso omiso, error que ahora ya lo se para la próxima. Desde el 2.500 empecé a tener un flato terrible que aún me duraba 2 días después y a sufrir mareos. Al ser una carrera lenta, lograba aguantar a duras penas a la cola del grupo, no iba mal de ritmo pero estaba sufriendo. A 1.500 metros fue el cambio fuerte. Podría haber salido pero me quedé ahí esperando a ver si me recuperaba, pero por supuesto, aquello iba a peor. Hasta tal punto de que, pudiendo pelear en la última recta por el 5º puesto no esprinté por miedo a quedarme en el sitio... Al final un 7º puesto con 14.59 yendo con la 9ª marca de los participantes, por lo que cumplí y bien. Nada más llegar a meta me tiré al cesped durante 10 o 15 minutos.... No era capaz de levantarme, y cuando lo hice estaba sin fuerzas, no era capaz de hablar... Ni de quitarme las zapatillas, ni de desatarme los cordones por mi mismo, ni de quitarle la tapa a una botella.... Una hora estuvieron atendiéndome hasta que me medio recuperé, y aún me dejó un par de días tocado. Pero bueno, me quedo con lo positivo: pese a todo 7º. Por selecciones, La Rioja no pudimos evitar la última plaza, destacando el tercer puesto en 200 de Manuel de Nicolás, que ya tiene la mínima para el Europeo júnior y los récords de La Rioja absolutos del equipo de 4x400, de Daniel Blanco en 400 vallas y el de Patricia Urquía en 200 que además supone mínima para el Europeo júnior.





Este finde pasado, en plena semanita de carga, volví a competir, pero esta vez en asfalto. Por la mañana en Castejón de Ebro en el Cross Urbano Virgen del Amparo. Es una carrera de la que guardo muy buen recuerdo. La temporada pasada, tras una rápida y sorprendente recuperación del Aquiles empecé a entrenar y esa misma semana, haciendo rodajes en los que no podía ni con el pelo, decidí ir a correrla, habiendo tenido cena el día anterior, y no me fue mal, siendo 3º y dándome mucha moral para seguir hacia delante con lo que quedaba de temporada. Esta vez era distinto, un nuevo circuito, algo más corto (esta vez 5.250 metros) y totalmente llano por el centro del pueblo (3 vueltas), y mucho más nivel que el año pasado pero estando en un momento dulce de forma. Salió tirando Boulame desde la salida como un loco escapándonos desde el principio con él Eduardo Menacho y yo. Iba a tirones, y antes de cansarse de pegar tantos arreones Menacho ya se había descolgado. Antes de mitad de prueba, cuando parecía que la cosa iba a tranquilizarse un poco pegué yo el arreón, se me pegó unos 100 metros y empezó a quedarse... Desde entonces en solitario la vuelta y media que me faltaba para llegar a meta relajado y disfrutando en 15.48, a 3.00/km, llegando finalmente segundo el mejicano Roberto Carlos Trejo, que sin cebarse al principio, fue cazando cadáveres. Y por la tarde a Utebo, a la primera edición de la Milla de San Juan, donde aún fui capaz de obtener un tercer puesto detrás de Iván Manceñido y Juan Carlos Dutrey, con un tiempo de 4.09, mi mejor tiempo en este tipo de pruebas. Me quedé un poco cortado antes del último giro, y viendo como acabé los últimos 200 metros quizá podria haber disputado más la carrera sin la fatiga de por la mañana. Pero ahí está el estímulo, así como los entrenamientos.

Creo que la cosa va bien, y en algún momento tiene que salir lo trabajado...;)

martes, 13 de junio de 2017

El primer finde de junio fue el Campeonato de La Rioja, dos días previos de salir la lista definitiva de los representantes riojanos en el Campeonato de España de Federaciones Autonómicas. En un principio, a dicho campeonato quería ir en el 3.000, y no tenía garantizada la plaza sin correr el Autonómico pese a tener la mejor marca de la temporada de largo con los 8.19 de la pista cubierta, por lo que había planteado una semana de carga y en la cual correr el Autonómico como un buen entreno de calidad, corriendo el 800 y después el 3.000 el sábado y por último el 1.500 el domingo. En el 800 planteé una táctica conservadora, lo que fue un error ya que salí dormido y pasé el primer 200 en sexta posición descolgado. Poco a poco fui quitando metros, aunque los dos primeros iban ya muy alejados. Así, en el 500 pude colocarme en cuarta posición para en el último 150 acabar fuerte y llegar a meta en tercera posición con 1.57.74, recortando metros a Bahlouli, que había pinchado pero que ya no daba tiempo a pillar.

Malas sensaciones al inicio, me costaba correr rápido, lo que me hicieron dudar de cara al 3.000, por lo que salí con clavos (en un principio iba a correrlo con rápidas para evitar sobrecargas o lesiones). Salió Pablo Blanco tirando pasando el mil en 3.01 y el 2.000 en 6.02. A falta de 700 metros cambio y a toque de campana miro el crono de pista (algo nuevo en Logroño y que viene muy bien tanto al atleta como al espectador). Última vuelta con buenas sensaciones, doblando gente, animando en el último 100 al "inferno" Alberto Jiménez en su regreso a las pistas después de más de 10 años, y dejándome llevar...1.01 esa vuelta... Con lo que me había costado el 800... Tiempo final 8.49.94.

Al día siguiente, en un día malísimo por la lluvia, salí tirando para ayudar un poco a Pablo, pasando el mil en 2.50. A partir de ahí cambio en progresión para llegar a meta en cabeza con 4.05.74.

Una vez pudiendo elegir entre 1.500, 3.000 y 5.000 cambio de planes y decido competir en esta última prueba en el Federaciones. Pero eso ya es otra historia, ya que ahora mismo me encuentro en un tren rumbo a Huelva para disputar el primer 1.500 serio de la temporada de verano.

miércoles, 7 de junio de 2017

14.25.24 en 5.000 metros

"Debut" en la distancia. No era mi debut, claro, pero sí mi primera carrera rápida en esta distancia. Y fue en Oordegem, en Bélgica, en el Meeting Internacional IFAM, perteneciente al circuito de meetings belgas de la Flanders Cup, donde ya había corrido en 2014 en Kessel-Lo y en 2015 en Cortrique. Meetings con muchísimas carreras, liebres en todas y buena organización.... Pero en este caso la experiencia fue increíble. Dicen que todo corredor ha de correr una maratón al menos una vez... Bueno, dudo mucho que esa experiencia supere a esta. Una fiesta atlética, un meeting cuyas carreras empezaban a las 10 de la mañana.... y a la 1 de la madrugada me fuí del estadio y ahí había aún gente dando vueltas y vueltas a la pista.




Partía en la serie C, donde, a pesar de ser la serie C, estaba encuadrada dentro de lo que ellos llaman Main Program o Programa Principal (también está el Pre-Program y el After Program) y había muchísimo nivel. Estaba muy tranquilo, la salida no es como a las que estoy acostumbrado en el 1.500, el ritmo al principio no resulta elevado y no importaba que fuéramos 39 atletas en la línea de salida acostumbrado a los cozados de pruebas más cortas. Sin embargo, y como es lógico, tenía ciertas dudas o miedos. Venía de esa fiebre o virus que me había hecho parar unos días y esa semana (competí el día 27, semana después de la que estuve malo y en la que terminé haciendo como entreno rápido un rodaje fuerte en una carrera solidaria en Alfaro) me encontraba bastante cansado, y aunque el fin de semana me encontraba descansado tenía mis dudas y desde pequeño he tenido malas experiencias en distancias largas agarrando buenas "petadas".

Durante el calentamiento nocturno (la carrera era a más de las 11 de la noche) me tuerzo el tobillo... pero no es nada, y si no es nada quizá sea señal de que lo vamos a hacer bien. Salimos y me pongo a cola, la peor marca es 14.19, a mí me han colado por mi marca personal de 3.000. Los ritmos son rápidos, 2.52 el 1.000, 5.43 el 2.000 y me quedo cortado. Vi claramente el corte pero no salí, el ritmo estaba siendo rápido y podía pagarlo y me parece que el de delante va a ritmo.... A posteriori fue un error, pero también es lo que me da aliento y me confirma que puedo darle algún bocado a la marca. Paso por el 3.000 en 8.39, me parece que sigue siendo un paso rápido. Lo más seguro es que pecara de novato en la distancia. A falta de 1.500 cambio hacia delante, me cojo de referencia al grupo de delante. Paso el 4.000 en 11.38 y veo que algunos empiezan a pasarlo mal, hay que intentar pillarles. Quedan 500 metros (13.07, había un crono cada 100 metros, lo que me hizo la carrera más llevadera mirando parciales cada 500 metros) y en una décima pienso en que tengo la capacidad de hacer ese último 500 en 1.20 y hacer un tiempo final de 14.27 cumpliendo el principal objetivo de bajar de 14.30, pero que como me está costando cambiar ese cambio tiene que ser brusco, a lo bestia, como si quedaran 300 metros. Así lo hago, y es entonces cuando empiezo a adelantar gente, llego al último 300 y me duele todo pero estoy disfrutando, en el último 200 otro arreón y llego a la última recta corriendo por la calle 3 para llegar a meta finalmente en 14.25 (y con esa marca 25º nada más y nada menos), marca personal, demostrando que puedo llegar a ser buen fondista y mejor marca riojana de la última década.

Satisfecho, aunque ahora mismo tan sólo estoy 26º en el ránking nacional, casi nada lo que han corrido entre Oordegem (había muchísimos españoles) y este sábado en el Gran Premio de Los Corrales en Cantabria.



jueves, 18 de mayo de 2017

Continuemos



Admito que no esperaba hacer la primera actualización de la temporada de verano a finales de mayo pero bueno, entre unas cosas y otras aquí estamos. No he tenido todo el tiempo que he querido, y cuando he podido tampoco me ha apetecido o ni siquiera me acordaba.


Pero aquí estamos de nuevo, escribiendo en un día de descanso obligado, después de cuatro carreras ya en esta temporada de Aire Libre. La primera fue en Logroño, el 1 de Abril, muy pronto. Después de un breve descanso retomaba la temporada y con solo dos semanas de entrenamiento (y aunque parezca mentira había perdido bastante forma aunque esa semana parecía que ya la cosa cambiaba bastante) me presentaba en la línea de salida del Campeonato de La Rioja de 5.000 metros. Previamente había hablado con Nour para ir dándonos relevos cada 500 metros a ritmo de 3min/km, a ritmo de 15.00. Sin embargo, pronto vimos que no sería posible. En los tramos que Nour tiraba se nos iba un poco el tiempo y cuando tiraba yo tampoco es que recuperáramos. A 3 poco iba con sensación de llegar al 10000, pero por debajo era como chocar contra un muro...un muro llamado cierzo. En el 2.500, a mitad de carrera me quedé solo y me planteé disfrutar, mantener el ritmo y acabar algo más rápido de lo que iba. Resultado final: Campeón de La Rioja con 15.12.94. He de decir que no estaba para tirar cohetes.



La siguiente competición ya era a finales de abril, mucho más rodado, en la milla de Calamocha, donde la temporada pasada fuí 2º en photofinish con 4.27. Esta vez la carrera fue mucho más lenta, muchísimo. Y en cuando empezamos a correr... iba bien, fácil, pero en el sprint final estuve más lento que mis rivales y fui claramente 3º por detrás de César Larrosa y Alberto Sábado, en una carrera por encima de 4.40



Siguiente parada Puerto Lumbreras y otra milla en Ruta, en el mismo circuito donde tengo mi mejor marca de la distancia (4.21). Se trataba del Campeonato de España de la especialidad. Mis experiencias en este tipo de pruebas son agridulces, y ya en octubre había decidido no volver a participar en este campeonato debido a que tu rendimiento no solo depende de ti, si no también del tipo de circuito, además de que por lo general los giros de 180º no se me dan muy bien (y estas pruebas suelen estar plagadas de ellos). El único aliciente de este Campeonato puede ser la no participación de los atletas top, aunque los de nivel medio no faltan. Al final me animé a participar, había que despedirse del campeonato con un buen sabor (no como en octubre cuando corrí en medio de un virus que me dejó totalmente deshidratado y sin fuerzas) y además es un circuito con "solo" 3 giros y después del último giro aún quedan 400 metros cuesta arriba. Por lo tanto, mejor circuito que este no iba a encontrar. Y de hecho, repetí mi mejor marca, 4.21, lo di todo, llegué cayéndome al suelo, sé que no me dejé absolutamente nada y recuerdo vagamente que al cruzar la meta sentía ese feliz sentimiento que se tiene cuando lo das todo. Sin embargo... también sentí mucha rabia durante varios días. El oro estuvo en 4.19, la plata en 4.20.... Pues con 4.21 tan solo pude ser 7º! 7º! Incluso llegué a pensar que había llegado 5º-6º. Entramos muy juntos todos y en algunas posiciones no sabías bien cómo habías llegado, además de que el chip lo llevábamos en la zapatilla y no en el pecho. Sin embargo, me gustó la manera en la que corrí y lo peleé, y por supuesto, hay que quedarse con lo bueno.



Pero ahora viene lo malo. Tan solo una semana después, es decir, este pasado domingo, fue en Sarón la milla de mi club, con un nivel impresionante que no se si incluso será la mejor milla española esta temporada. Tan solo pude ser 13º con 4.40, a casi 20 segundos de gente con la que había peleado una semana antes... Y aún estoy ko. Un fuerte virus que empezó a cobrar fuerza el viernes y que aún me dura y que espero que pase ya de una vez y no me deje en una forma muy mala, ya que estaba entrenando realmente bien. Como he dicho antes, hay que quedarse con lo bueno, así que pensemos en que al menos no es una lesión y aún estamos en mayo.

Así que venga va... Continuemos ostia! (Gracias a Santi Molina y RunOnline por las fotos de la Milla de Cayón).